Un check-in es un registro corto y periódico en el que el cliente cuenta cómo está siguiendo su plan, y que el entrenador revisa y responde. Es la herramienta que sostiene el seguimiento entre sesiones, sobre todo con clientes online o que entrenan solos parte de la semana.
El error habitual es convertirlo en un formulario de 20 preguntas. El cliente lo rellena dos semanas y lo deja. Funciona mejor en dos niveles.
Dos niveles: diario corto y control semanal
| Check-in diario | Control semanal | |
|---|---|---|
| Para qué | Mantener el hábito y detectar días malos | Revisar el progreso y ajustar el plan |
| Cuánto tarda | Menos de 20 segundos | 3–5 minutos |
| Qué pide | Cómo ha seguido el plan (1–5), energía y, si quiere, peso y un comentario | Peso, medidas, sensaciones (hambre, energía, sueño) y un comentario |
| ¿Respondes? | Solo si deja un comentario que lo pida | Siempre |
Qué preguntar en el check-in diario
Tres toques y listo:
- ¿Cómo has seguido el plan hoy? De 1 a 5. No es un examen: un 2 sincero vale más que un 5 por quedar bien.
- ¿Cómo vas de energía? De 1 a 5. Si baja varios días seguidos, algo pasa: sueño, estrés o un plan demasiado exigente.
- Peso (opcional). Solo si el objetivo lo pide y el cliente está cómodo pesándose.
Deja siempre un campo libre. Los comentarios («hoy cena de empresa», «me molesta el hombro») son lo más útil del diario.
Qué pedir en el control semanal
- Peso, mejor a la misma hora y en las mismas condiciones. Y fíjate en la tendencia (la media de los últimos 7 días), no en la pesada suelta: el peso de un día sube y baja con el agua.
- Una o dos medidas que encajen con el objetivo: cintura casi siempre; cadera, brazo o muslo si importan.
- Sensaciones: hambre, energía, sueño, de 1 a 5.
- Una pregunta abierta: «¿Qué te ha costado más esta semana?».
Elige un día fijo. El domingo o el lunes funcionan bien: la semana está cerrada y la siguiente aún no ha empezado.
Cómo responder a un control
Una respuesta corta y a tiempo vale más que una larga tres días después. Una estructura sencilla:
- Reconoce algo concreto: «Has hecho las 3 sesiones por primera vez en un mes».
- Lee el dato con contexto: «El peso sube 0,3 kg, pero la tendencia de la semana sigue bajando».
- Un solo ajuste: «Esta semana, prueba la opción B en la cena del viernes».
Si no tienes nada que ajustar, dilo: «Sigue así, vas en el camino». Lo que nunca hay que hacer es no responder.
Cómo detectar a quien se está descolgando
El abandono casi nunca es repentino. Avisa antes con señales como estas:
- Sin check-in en 7 días, cuando antes los hacía.
- Dos semanas seguidas por debajo del 50 % del entrenamiento previsto.
- Ningún registro ni asistencia en 10 días.
Cuando aparece una, escribe ese mismo día, sin reproches: «¿Cómo va la semana? Te guardo sitio en Movilidad el viernes». Es mucho más fácil recuperar a alguien a los 10 días que a los 30.
Recordatorios: pocos y útiles
Los recordatorios ayudan a crear el hábito, pero un exceso hace que el cliente los desactive todos. Algunas reglas que funcionan:
- Solo si hay algo pendiente. Si ya hizo el check-in, no le recuerdes que lo haga.
- Máximo dos al día, y nunca de noche.
- Sin cifras en la pantalla de bloqueo. «Tu resumen semanal está listo», nunca «83,4 kg».
- Sin culpa. «Te falta 1 sesión de Movilidad y hay 3 antes del domingo», no «no has cumplido».
Cómo lo resuelve Entrivo
Con el complemento Planes, el cliente hace su check-in diario y su control desde la app, y tú respondes desde la ficha del plan. Entrivo te avisa de los controles sin responder, marca a los clientes que «se están enfriando» con estas mismas señales y envía recordatorios con tope diario y horas de silencio. Lo tienes en detalle en seguimiento y progreso. Para el resto del seguimiento (notas, historial, bonos), mira cómo llevar el seguimiento de tus clientes.